NOSOTROS:

EMPRESA

 

Desde tiempo inmmemorial las singulares características de clima, flora y territorio hicieron del Vall d´Albaida  una zona idónea para el pastoreo.
Hoy en este territorio natural, de alto valor ecológico, se mantiene y actualiza la tradición en la cultura del queso.
Para ello se utiliza la leche procedente de los rebaños de nuestros ganaderos agrupados en la cooperativa y una cuidadosa elaboración.
Una flora variada, el pastoreo extensivo, un estricto control veterinario, sanitario y alimenticio, la formación continuada de nuestros ganaderos... dan como resultado un producto del que nos sentimos orgullosos.
Cuando Vd. compra un queso de la Vall d´Albaida, La Vall Blanca, además de adquirir un producto de origen, sano y de calidad está contribuyendo al mantenimiento y actividad de este territorio natural, sus rebaños y las gentes que forman nuestra cooperativa.
Gracias por su confianza.

 

 

NUESTROS QUESOS

 

Se elaboran con leche procedente de nuestras explotaciones lo que nos permite conocer y controlar la calidad de la leche y así poder elaborar queso curado de gran calidad, cuyo poder alimenticio y sabor es superior a otros productos fabricados con sistemas industriales.
La maduración la llevamos a cabo de manera natural, sin forzar ni acortar el tiempo en la bodega. Los mohos que se van implantando en la superficie son los que van a dar ese toque especial a nuestro queso.
Una vez alcanzado el punto óptimo de maduración los quesos de corteza limpia y cerosa se lavan a a mano uno a uno, los de pell florida se dejan tal cual.
A lo largo del año nuestros quesos también cambian ligeramente de textura y sabor debido a la influencia del clima y la vegetación.

 

 

 

                       

 

CULTURA Y DEGUSTACION

DISFRUTAR DE UN BUEN QUESO

 

1º.- Tomarlo a la temperatura adecuada, en nuestro caso, de 18 a 20ºC .
2º.- Olerlo antes de comerlo, diferenciando la corteza del interior.
3º.- Masticarlo lentamente; para apreciar los matices hay que distribuir el queso por todos los rincones de la boca.
4º.- Una vez ingerido, esperar a percibir el retrogusto final, que en nuestros quesos tienen su propia personalidad (dejan buen sabor de boca)
5º.- Tomar otros alimentos entre un queso y otro; unos complementan el sabor ( uvas, manzanas, membrillo, mermeladas, miel de bosque), otros los neutralizan (pan, vino, agua)

 

CONSERVACIÓN DEL QUESO
El buen queso, como el vino, hay que mimarlo. Para que el queso no se agriete ni reseque es conveniente envolverlo en paño ligeramente humedecido y guardarlo en la parte baja (menos fría) del frigorífico. Una bodega es el sitio ideal pero es difícil conseguir un lugar con 85-90% de HR y de 10 a 14ºC de Tª.
Es conveniente sacarlo un par de horas antes para que se atempere y poder degustarlo en sus óptimas cualidades

 

 

ORIGEN

 

 

Casi tan antiguo como la humanidad, el queso forma parte de la dieta de muchos pueblos y civilizaciones. Sus orígenes parecen remontarse unos diez mil años atrás, cuando el hombre prehistórico domesticó los primeros animales y obtuvo de ellos la leche.

El queso ha recorrido un largo camino a través de los siglos y constituye una de las formas más primitivas de alimento elaborado. Sus lejanos orígenes –unos 10.000 años atrás, en la época neolítica- se apoyan en suposiciones, aunque existen referencias de este alimento en escritos de las más antiguas civilizaciones: un texto sumerio (3000 a.C.) ya cita más de veinte tipos de quesos blancos. Además, se han encontrado, en Europa y Egipto, antiquísimos utensilios empleados en su elaboración.

Probablemente, el queso surgió cuando el hombre domesticó los primeros animales: cabras y ovejas a las que pronto aprendió a ordeñar. Para conservar su leche, se utilizaban pellejos de animales y recipientes de cerámica o madera, por lo que es fácil suponer que ésta fermentaba con rapidez y se cortaba, sobre todo en épocas calurosas. El hombre prehistórico aprendió a aprovechar esta separación natural de la leche ácida en cuajada y suero: la cuajada se escurría, se daba forma y se secaba, obteniendo queso, un alimento sencillo y nutritivo.

También de forma casual, algún pastor debió de observar que el estómago de los corderos sacrificados conservaba restos de leche:el suero, una sustancia que pronto se emplearía en la elaboración del queso. 

 

 

 

 

 

PREMIOS